Twitter celebra dos décadas desde su lanzamiento en 2006 como un servicio de publicaciones de 140 caracteres que terminó transformando la comunicación global. En sus primeros años, la plataforma popularizó herramientas como los hashtags, las menciones, los retuits y los temas del momento, convirtiéndose en un canal directo para medios, periodistas, políticos, empresas y celebridades, así como en escenario de movimientos sociales y conversaciones virales.
La red social tuvo que hacer frente a problemas persistentes de desinformación, discurso de odio, manipulación y acoso, que motivaron sucesivos cambios en sus políticas de moderación. El punto de inflexión llegó en 2022, cuando Elon Musk adquirió la compañía por 44.000 millones de dólares. Tras la compra, despidió a miles de empleados, modificó el sistema de verificación, impulsó suscripciones de pago, restableció perfiles suspendidos y apostó por las notas de la comunidad como herramienta contra la desinformación.
En 2023, la plataforma pasó a llamarse X y sustituyó el icónico pájaro azul por un nuevo logotipo, dentro de la estrategia de Musk para convertirla en una aplicación integral de comunicación, vídeo, inteligencia artificial y, en el futuro, pagos digitales. Pese a la pérdida de usuarios y los cambios de rumbo, X continúa siendo uno de los principales espacios de debate público en internet, donde políticos, instituciones y figuras de la comunicación mantienen su presencia.
