Turso, empresa especializada en bases de datos y reescritura de SQLite, ha anunciado el cierre de su programa de bug bounty que ofrecía 1.000 dólares por errores que causaran corrupción de datos. La decisión se tomó debido a la oleada masiva de contribuciones automatizadas de baja calidad generadas por sistemas de inteligencia artificial, que han inundado a los mantenedores con solicitudes irrelevantes. Durante casi un año, los desarrolladores dedicaron la mayor parte de su tiempo a cerrar pull requests spurios de bots diseñados para encontrar errores a cambio de la recompensa económica. La compañía pagó a cinco contribuyentes, entre ellos Alperen, Mikael y Pavan Nambi, quienes utilizaron métodos creativos como simuladores, LLMs y métodos formales para identificar fallos genuinos. Turso continuará abierta a contribuciones de código abierto, pero considera que los incentivos financieros no son viables en sistemas abiertos ante la era de la IA generativa, y aboga por encontrar nuevos modelos de gobernanza comunitarios.
Turso cierra su programa de bug bounty por avalancha de contribuciones de IA
