Un año después del asesinato de su cofundador Charlie Kirk, Turning Point proyecta una inyección de decenas de millones de dólares en las elecciones legislativas de noviembre para apoyar a candidatos republicanos en disputadas carreras al Congreso y a gubernaturas. Fuentes conocedoras de los planes detallaron a WIRED que el super PAC de la organización conservadora destinará entre 15 y 20 millones de dólares en anuncios en tres estados prioritarios: Nuevo Hampshire, Arizona y Nevada, donde también desplegará equipos de campaña sobre el terreno gestionados por su organización sin ánimo de lucro 501(c)(4), con un presupuesto adicional estimado también en decenas de millones.
En Nuevo Hampshire, la atención se centra en la carrera al Senado por la vacante que deja la demócrata retirada Jeanne Shaheen, en la que el ex senador republicano John Sununu se mide al representante demócrata Chris Pappas. En Arizona, la organización sigue de cerca la gubernatura entre la demócrata Katie Hobbs y el republicano Andy Biggs, quien respaldó las afirmaciones de Donald Trump sobre un fraude en 2020. Turning Point ha trasladado al entorno de Trump que su operación de movilización se centrará en recordar a los votantes republicanos que acudan a las urnas el día de los comicios, un factor decisivo en unas legislativas en las que la aprobación de Trump se sitúa por debajo del 40 %, un nivel históricamente peligroso para el partido en el poder.
La estrategia de gasto se complementa con la reciente activación del aparato político de Trump, incluida una reserva publicitaria de al menos 47 millones de dólares a través de No Going Back PAC Inc, y coincide con la celebración esta semana en Texas de una convención republicena atípica en año no presidencial, en la que Trump y el vicepresidente JD Vance participarán en mesas redondas con donantes a partir de 75.000 dólares por persona.
