Turistas durmiendo en las playas de Barcelona reabren el debate sobre el modelo turístico

Fuentes: "Sigo ganando dinero": decenas de turistas duermen en playas de Barcelona ante los altos precios de los alojamientos

Decenas de turistas pernoctan en las playas de la Barceloneta y Sant Sebastià ante los precios inasumibles del alojamiento en Barcelona, donde una noche de verano ronda los 100-150 euros más una tasa turística de hasta 12 euros por persona. La Guardia Urbana los desaloja cada madrugada hacia las tres, pero la práctica se ha vuelto recurrente: una tretrenta de tiendas de campaña ocupa la arena cada noche, según reportajes recientes. Algunos turistas llevan hasta quince años durmiendo junto al mar por ahorro o por aprovechar las últimas horas antes de vuelos madrugadores; otros, como un joven de 18 años llegado desde Toulouse, lo eligen como destino de fiesta.

La práctica es ilegal en toda España. La Ley de Costas de 1988 prohíbe campamentos en el dominio público marítimo-terrestre con sanciones mínimas de 40 euros por metro cuadrado y día, y la Ordenanza de Civismo de Barcelona, renovada en febrero, añade multas de hasta 600 euros por pernocta en espacio público. Málaga, Cádiz o San Sebastián aplican sanciones de entre 750 y 1.500 euros, y en parques naturales las multas pueden alcanzar los 6.000 euros.

El fenómeno reabre el debate sobre el modelo turístico barcelonés: el sector hotelero lo minimiza como puntual, mientras una asociación vecinal de la Barceloneta denuncia "narcocampamentos" con orines, defecaciones y sexo en la calle. El Ayuntamiento reconoce que parte de quienes duermen en la arena son personas sin hogar derivadas a servicios sociales, lo que complica respuestas que no criminalicen la pobreza. Mientras tanto, plataformas como Apartur defienden el alquiler turístico legal como solución, en un contexto de encarecimiento del 35,9% en los costes de obra nueva en Cataluña.