La herramienta de cifrado de archivos TurboCrypt ha migrado de Base91 a Base84 para garantizar la portabilidad de los nombres de archivo cifrados en Windows. Esta decisión responde a las restricciones del sistema operativo, que prohíbe nueve caracteres ASCII imprimibles, reduciendo el alfabeto viable a 84 símbolos. El nuevo esquema, implementado en la librería zig-base84, emite grupos de cinco caracteres que codifican 31 o 32 bits de datos. Esta estructura permite una expansión media del 25,2% sobre la entrada binaria, significativamente menor que el 33,3% de Base64, y asegura que los nombres generados sean válidos en Linux, macOS y Windows sin necesidad de relleno adicional. Además, el diseño del alfabeto y la longitud fija de los grupos impiden la generación accidental de nombres de dispositivos reservados por Windows, como CON o NUL, ya que la secuencia de caracteres resultante no puede formar estas palabras. Para sistemas exclusivamente Unix, se mantiene la variante de Base91, que ofrece una mayor densidad de bits por carácter al no requerir compatibilidad con las restricciones de Windows.
