La Administración Trump ha intensificado su cruzada contra Cuba con un informe de 100 páginas del Departamento de Estado que vincula al régimen cubano con movimientos de izquierda en Estados Unidos. El documento, presentado esta semana, sostiene que Cuba representa una amenaza para la seguridad nacional estadounidense y justifica el bloqueo de combustible y sanciones contra entidades que mantengan relaciones con La Habana. El informe repasa la historia de Cuba tras la Revolución, omitiendo el protectorado estadounidense previo y los intentos de invasión, y enmarca la invasión de Playa Girón como una coartada para prácticas sediciosas en EE.UU. Señala específicamente a organizaciones como CodePink, People's Forum y los Socialistas Democráticos de América (DSA), a los que acusa de tener un compromiso "casi religioso" con el régimen cubano. El DSA, que cuenta con 120.000 militantes y ha ganado influencia en el Partido Demócrata, gestiona un fondo llamado "Venceremos" para apoyar a Cuba. El informe sugiere que el DSA actúa como una herramienta de influencia cubana en la política estadounidense, lo que podría servir de base para tomar medidas contra esta organización.
