El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha lanzado un nuevo ataque verbal contra sus aliados europeos durante una intervención en la que tachó a España de "auténtico desastre" y "terrible" por no querer "pagar nada". Trump también expresó su decepción con Italia, el Reino Unido, Alemania y Francia por negarse a respaldar la ofensiva militar que Washington desató contra Irán.
El detonante de las críticas fue la negativa de los países europeos a sumarse a la guerra en Irán, una decisión que, según Trump, no afecta al resultado —"los arrasamos en la primera semana"— pero sí a la lealtad que Washington espera de sus aliados. España, junto con Italia, Alemania y Francia, fue incluida en una lista de países que, a su juicio, no contribuyen suficientemente a la seguridad común.
Frente a estos reproches, el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, no rebatió los insultos y adoptó una actitud contemporizadora con la Casa Blanca. Rutte justificó el repliegue militar de Estados Unidos en Alemania como un caso aislado y reconoció que existen motivos para la decepción, aunque defendió que los aliados han cumplido sus compromisos bilaterales. Además, elogió a Trump asegurando que ha logrado que los europeos y canadienses equiparen por primera vez desde Eisenhower su gasto en defensa al de Estados Unidos.
Trump cerró su intervención reclamado "lealtad" a los aliados y señalando que Washington mantiene unos 50.000 soldados en Alemania y otros miles repartidos por Europa, con un coste que, según dijo, los países anfitriones no compensan.
