Donald Trump firmó este martes una orden ejecutiva que crea un marco voluntario para que el Gobierno federal pueda revisar los modelos de inteligencia artificial (IA) más avanzados antes de su lanzamiento público. Las empresas podrán compartir sus modelos con las autoridades hasta 30 días antes de la fecha prevista de publicación, con el objetivo declarado de reforzar la seguridad nacional y la ciberseguridad.
La orden no impone revisiones obligatorias, como se había rumoreado en versiones previas, y deja la participación de las compañías en manos de su voluntad. La medida refleja un giro respecto al enfoque inicial de desregulación de Trump, que arrancó con la revocación en enero de 2025 de una orden ejecutiva de la era Biden que fijaba estándares de seguridad para el desarrollo de la IA.
El decreto llega en un contexto de creciente preocupación por los riesgos de los modelos más recientes, en especial Mythos, de Anthropic, un sistema con capacidades avanzadas de ciberseguridad que ha generado alarma por su potencial para explotar vulnerabilidades en software de uso masivo. El mes pasado, la Administración alcanzó acuerdos con Microsoft, Google DeepMind y xAI para revisar versiones preliminares de sus modelos, en una línea similar a los convenios que el Centro de Estándares e Innovación en IA (CAISI), dependiente del Departamento de Comercio, ya mantiene con OpenAI y Anthropic.
La Agencia de Seguridad Nacional (NSA) y el Departamento de Defensa colaborarán en la identificación de los modelos que requieran escrutinio, mientras que el Tesoro se encargará de buscar vulnerabilidades. La orden también instruye a contratar más profesionales de ciberseguridad e IA y a reforzar la protección de infraestructuras críticas como hospitales y bancos. En diciembre, Trump ya firmó otra orden dirigida a impedir que los estados regulen la IA.
