Trump firma una orden de IA reducida tras semanas de idas y venidas

Fuentes: Trump signs downsized AI order after weeks of reversals

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó el martes una orden ejecutiva sobre inteligencia artificial que reduce la supervisión gubernamental sobre los modelos más avanzados respecto al borrador que la Casa Blanca tenía previsto aprobar en mayo. El texto final acorta de 90 a 30 días la revisión voluntaria de nuevos modelos de IA antes de su lanzamiento, una medida para evaluar las amenazas que estos productos puedan plantear a sistemas financieros y de seguridad nacional.

La orden, firmada en privado y sin la ceremonia habitual, representa una victoria parcial para la industria tecnológica. El borrador original contaba con el aval de altos funcionarios de la Casa Blanca y había sido revisado por OpenAI, Anthropic y Google, pero Trump lo rechazó horas antes de la ceremonia prevista para el 21 de mayo, tras las advertencias del ex zar de IA David Sacks, que alertó de que frenaría la innovación frente a China.

El documento final crea un "centro de intercambio de información sobre ciberseguridad" coordinado por el Departamento del Tesoro en 30 días y un proceso de evaluación clasificado dirigido por la Agencia de Seguridad Nacional. También ordena al Pentágono proteger sus redes en ese mismo plazo y al Departamento de Justicia perseguir penalmente a quienes usen modelos de IA para hackear sistemas.

Trump llegó al cargo con el objetivo de aliviar la regulación sobre la IA para superar a China, pero la política ha evolucionado ante modelos como Mythos, de Anthropic, que según los investigadores han descubierto vulnerabilidades en sistemas ampliamente utilizados. El director del Consejo Económico Nacional, Kevin Hassett, llegó a comparar las posibles revisiones con las de la FDA sobre medicamentos, una idea que la Casa Blanca descartó. La orden no establece un proceso de revisión obligatorio, pero el ex asesor Dean Ball mostró su sorpresa por la similitud con el borrador rechazado y cuestionó la utilidad de las revisiones voluntarias de 30 días.