El presidente Donald Trump ha atribuido al gobernador de Minnesota, Tim Walz, la oleada de ciberataques contra sistemas de agua del estado, contradiciendo la valoración de las agencias federales de seguridad que señalan a Irán como principal sospechoso. Según el texto, al menos 30 sistemas comunitarios de agua de Minnesota fueron blanco de lo que parece un ataque coordinado, y el FBI advierte que los ciberataques a infraestructura estadounidense se están extendiendo a otros estados. La Agencia de Ciberseguridad y Seguridad de la Infraestructura (CISA) ha vinculado ataques anteriores similares a Irán, país que ha recurrido repetidamente a operaciones digitales como forma de presión frente a la administración Trump. Trump, que acumula una larga lista de desencuentros con Walz durante su segundo mandato —incluida la amenaza de invocar la Ley de Insurrección durante una operación de ICE en Minesota que dejó varios muertos— no aportó pruebas que respalden su acusación, formulada ante los periodistas con su afirmación de que 'no creo que haya habido un ciberataque iraní'.
