El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha expresado su descontento con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, tras los bombardeos de Kiev sobre refinerías rusas y las críticas de Zelenski al acuerdo de suministro de diésel con Vladimir Putin. Trump afirmó que "ha llegado el momento de que Ucrania tenga un nuevo presidente", mientras que Zelenski calificó el pacto como "injusto" y "impropio de un aliado". El conflicto se intensificó horas después de que Ucrania atacara la terminal petrolera Yug Rusí en la región de Rostov, derribando más de cien drones y causando daños a un puente ferroviario y seis personas heridas. Este ataque ocurre apenas horas después de que Trump y Putin acordaran el suministro de 300.000 toneladas de diésel a los mercados estadounidense y mundial para estabilizar precios, con planes de entregar 500.000 toneladas en noviembre y 1.000.000 toneladas posteriormente. La decisión rusa responde a un grave déficit de combustible en Moscú debido a los ataques ucranianos. El anuncio llega en un momento crítico para las elecciones de medio mandato en Estados Unidos, donde los demócratas lideran a los republicanos en las encuestas, especialmente por el malestar por el alto precio de la gasolina.
