El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el lunes un acuerdo entre Rusia y Ucrania para no atacar mutuamente objetivos energéticos. En su declaración, Trump atribuyó el aumento de los precios del diésel en Estados Unidos, que superó los seis dólares por galón, principalmente a la guerra entre ambas potencias y no a la escalada del conflicto con Irán. Sin embargo, analistas señalan que los precios del petróleo comenzaron a dispararse desde el inicio de los bombardeos de EE.UU. e Israel contra Irán el 28 de febrero, debido al cierre del estrecho de Ormuz, que transporta el 20% del comercio energético mundial. Además, el cierre del oleoducto alternativo de Arabia Saudí y las sanciones impuestas por la UE y el G7 a los combustibles rusos desde 2022 contribuyen a la situación actual. La inflación en EE.UU. se aceleró el mes pasado al 3,4%, lo que presiona a la Reserva Federal a decidir sobre los tipos de interés y genera descontento político.
