Donald Trump afirmó desde el Despacho Oval que Estados Unidos ha desarrollado una "misión secreta" en el estrecho de Ormuz para ayudar a países del Golfo a sacar petróleo sorteando el control iraní. Aseguró que 200 buques han salido con los transmisores apagados, transportando más de 100 millones de barriles. Su secretario de Energía, Chris Wright, declaró ante el Congreso no tener conocimiento de esa operación, aunque confirmó la colaboración militar en la extracción de crudo.
Según Lloyd's List, la Marina estadounidense facilita tránsitos clandestinos mediante drones, aeronaves y vehículos autónomos en la zona sur del estrecho, junto a la costa de Omán. Fuera del estrecho, los petroleros transfieren su carga a otros buques en el Golfo de Omán y regresan vacíos para recargar en Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí, Baréin, Qatar e Irak. Antes de la crisis transitaban 138 barcos diarios; en marzo solo se registró esa cifra mensual, aunque el 25% de los buques presentes al inicio del conflicto ya han logrado salir.
La cifra de 100 millones de barriles no es verificable, pero Kpler la considera coherente con sus estimaciones: unas transferencias de 1,9 millones de barriles diarios, con picos de 2,1 millones según JP Morgan y 2,9 millones según Piper Sandler. El Brent ha caído desde 110 a unos 87 dólares, pero los analistas prevén nuevas subidas: Piper Sandler estima un promedio de 130 dólares en julio y agosto si no se normalizan los flujos.
