La autoridad de vigilancia masiva sin orden judicial, conocida como Sección 702 de la Ley de Vigilancia de Inteligencia Extranjera (FISA), expirará el viernes sin una vía clara para un acuerdo, después de que el presidente Donald Trump se negara a retirar la nominación de Bill Pulte como director interino de inteligencia. Pulte, actual jefe de la Agencia Federal de Financiamiento de la Vivienda, carece de experiencia en inteligencia y ha presentado denuncias penales contra críticos de Trump, incluyendo a la fiscal general de Nueva York, Letitia James. La renovación requiere 60 votos en el Senado, donde los republicanos tienen 53 escaños, pero siete han roto filas para unirse a los demócratas. Los republicanos disidentes exigen una orden judicial para consultar datos de estadounidenses, mientras que los demócratas rechazan avanzar el proyecto mientras Pulte esté en línea para el puesto. El líder de la minoría de la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries, calificó a Pulte de 'profundamente no calificado' y 'profundamente peligroso'. El programa recopila comunicaciones de extranjeros sin orden judicial, captando un volumen desconocido de mensajes de estadounidenses que el FBI puede buscar después. La lucha se intensifica mientras el gobierno retiene registros sobre el uso de la Sección 702, que según el senador Ron Wyden, las búsquedas sin orden judicial que afectan a políticos, activistas y periodistas se triplicaron en 2025.
