El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha declarado en su red social Truth Social que entra en vigor un "alto el fuego energético" en la guerra con Rusia y Ucrania, un cese de ataques contra infraestructuras energéticas que, según el mandatario, ambas partes han aceptado. El anuncio se produce un día después de que Trump presionara a Zelenski para que cesara los ataques a refinerías rusas, y coincide con la apertura por parte de Ucrania de la posibilidad de una tregua de 60 días si Rusia aceptara una desescalada recíproca. Sin embargo, el anuncio generó una fuerte reacción en Kiev, donde el presidente Volodímir Zelenski calificó de "injusto" el acuerdo previo entre Trump y Putin para permitir la exportación de 3 millones de toneladas de diésel ruso a EE. UU., una medida que Zelenski acusó de financiar la guerra. A última hora del sábado, las autoridades rusas anunciaron el levantamiento parcial de la prohibición de exportar diésel, permitiendo la venta de 500.000 toneladas al mercado mundial, mientras que la prohibición total de exportar gasolina permanece vigente hasta enero de 2027. Este movimiento se enmarca en un contexto de escalada donde, desde el domingo, las hostilidades han continuado con ataques ucranianos contra centros de datos rusos, como el de Yandex, y respuestas rusas contra infraestructura en Odesa y buques en el Mar Rojo. La Casa Blanca enfrenta presión política por la impopularidad de la administración ante las elecciones legislativas próximas, mientras que el encarecimiento global del diésel, impulsado por la guerra y la guerra en Irán, se ha convertido en un tema central de preocupación.
