El presidente estadounidense, Donald Trump, reclamó este domingo al primer ministro canadiense, Mark Carney, durante la final del Mundial, que controle los incendios forestales que azotan Canadá y cuyo humo, según Trump, está "envenenando" el aire de Estados Unidos. "Si podemos ayudarles, lo haremos, pero quizá deberían pagar algún tipo de indemnización", declaró el mandatario, que la semana pasada ya amenazó en redes sociales con imponer nuevos aranceles a Canadá para costear el impacto "incalculable" del humo en territorio estadounidense.
Más de 900 incendios forestales están activos en Canadá, han obligado a evacuar a miles de personas, han destruido viviendas y han calcinado unas 28.000 kilómetros cuadrados de terreno. En Ontario, alrededor de 1.800 personas han sido evacuadas y la localidad de Whitewater Lake First Nation, compuesta en su mayoría por campamentos de temporada, fue arrasada durante el fin de semana, según explicó la jefa Pauline Drake a CBC News.
El primer ministro de Ontario, Doug Ford, respondió a Trump el lunes y le pidió ofrecer "apoyo a sus aliados y amigos más cercanos" en lugar de "amenazar con aranceles". Ford recordó la ayuda canadiense durante huracanes como Helene y los incendios de California, y advirtió: "Puede que algún día necesiten nuestra ayuda". En la provincia de British Columbia, la ciudad de Kimberley, con unos 9.000 habitantes, se encuentra bajo alerta de evacuación. Carney anunció el despliegue de más de 5.000 bomberos y cerca de 300 aeronaves para contener el fuego.
