Trici Venola y los orígenes del arte digital con Macintosh

Fuentes: About the Digital Art

Trici Venola, artista e ilustradora, relata su experiencia como una de las pioneras del arte digital en el Macintosh a partir de 1984. Cuenta que, casi por accidente, se convirtió en una de las pocas personas capaces de dibujar directamente sobre la pantalla con MacPaint, el programa creado por Bill Atkinson para el Macintosh 128K. Esa habilidad le permitió publicar varios volúmenes de clip art de éxito, crear el primer cómic underground en Mac y dar charlas en ferias del sector. Estudios como Disney, Paramount o BBDO, agencia de Apple en la época, la contrataron para enseñar a dibujantes profesionales a trabajar con ordenador. También produjo arte digital para videojuegos, entre ellos títulos de Super Mario Brothers y Barbie.

La serie Brazen Images, iniciada en 1989-1990 en el primer Macintosh en color (Macintosh II), se construyó píxel a píxel con Studio 8 en 256 colores. Algunas piezas, como Little Egypt y A Chorus Line, se hicieron en solo 8 colores. Venola describe un proceso lento y minucioso, casi como un mosaico, en el que reutilizaba figuras como un vocabulario visual. La llegada en 1990 de Adobe Photoshop y la tableta Wacom transformaron su flujo de trabajo, aunque ella conserva los archivos originales por su valor histórico y estético.

El ensayo reflexiona sobre el papel del artista frente a la herramienta: la idea, extendida en los años ochenta, de que el ordenador «produce» el arte como produce una línea recta. Venola recuerda la anécdota de un niño en MacWorld 1985 que, al verla dibujar un tigre a mano alzada en un FatMac con MacPaint, le preguntó qué programa usaba para que la máquina dibujase al animal. Frente a la fascinación tecnológica, la autora reivindica al artista como única variable真正的 del resultado: con idéntico hardware y software, cada creador produce una obra irrepetible.

El texto es un extracto del libro Drawing the Lizard King: The Verbum Book of Bitmapped Illustration, publicado en agosto de 1990 por Harcourt Brace en colaboración con Verbum Magazine.