Microsoft, Meta, Google, Apple y Amazon presentaron esta semana sus resultados trimestrales a Wall Street, y todas coincidieron en su intención de mantener un gasto monumental en inteligencia artificial. La reacción inversora dejó claro que los mercados exigen ya resultados tangibles para una inversión acumulada superior al billón de dólares en chips, centros de datos y personal técnico, y provocó caídas bursátiles en varios mercados.
Los chatbots y herramientas de IA lanzados tras ChatGPT a finales de 2022 —Meta AI, Gemini, Rufus o el relanzamiento de Siri— aún no generan ingresos significativos. Alphabet registró por primera vez en su historia como empresa cotizada un flujo de caja libre negativo sobre ingresos de 118.000 millones de dólares, y Meta redujo el suyo a 784 millones sobre 61.000 millones de ingresos. Solo Microsoft mostró que su inversión empieza a dar retornos, con fuerte crecimiento de ingresos y mayor adopción de su herramienta estrella, lo que impulsó su acción a un máximo de seis meses.
Wall Street castigó a Meta tras los comentarios de Mark Zuckerberg sobre un agente de IA autónomo y una futura herramienta para empresas, sin plazos ni productos existentes, y la compañía elevó la horquilla baja de su gasto en IA hasta superar los 140.000 millones de dólares este año. Amazon, con planes de invertir 220.000 millones en IA, también vio subir su acción gracias al resto de negocios.
La demanda de tecnología, no obstante, se mantiene: Google asegura que 950 millones de personas usan Gemini al mes, el triple que hace un año, y Apple advirtió de que las ventas de Mac, iPhone y iPad se ralentizarán por la escasez de chips para cubrir la demanda. El consejero delegado saliente, Tim Cook, confirmó que Apple cobrará a quienes hagan un uso intensivo del nuevo Siri impulsado por Gemini.
