Peter y Emma Stav, vecinos de Rayleigh (Essex) y aficionados a las plantas tropicales, han visto por primera vez en 15 años cómo sus 200 plantas de plátano Musa Basjoo florecían y daban fruto. El fenómeno coincide con las olas de calor recientes en el Reino Unido y con una tendencia más amplia: el calentamiento está favoreciendo a cultivos amantes del calor como olivos, higueras y albaricoques, mientras retroceden los tradicionales como grosellas y ruibarbo.
Peter Stav, profesor de 38 años, explicó que dejó de proteger las plantas en invierno porque, con casi tres metros de altura, resulta imposible cubrirlas, y este año, gracias al calor, una de ellas ha fructificado. Para combatir el frío, la pareja ha levantado muros que retienen el calor y generan un microclima alrededor de la vegetación.
El horticultor jefe de la Royal Horticultural Society, Guy Barter, recordó que «hace 20 años los plátanos no florecían» en el país y celebró este hecho como una jornada histórica para la jardinería británica. En la misma línea, el presentador y botánico James Wong aseguró que las temperaturas más altas hacen que cultivar plátanos sea ahora «muy fácil», aunque advirtió de que la Musa Basjoo apenas produce pulpa comestible: «es como tener la boca llena de rodamientos con media cucharadita de plátano». Otro caso similar se ha dado en Pettistree (Suffolk), donde Stephen Hind, de 76 años, vio con «total sorpresa» cómo su ejemplar daba fruto por primera vez.
