Los empleados de Rockstar Games, desarrolladora de Grand Theft Auto VI, han solicitado a la empresa el reconocimiento voluntario de su sindicato, el IWGB Game Workers Union, según un comunicado de la organización. La petición llega tras los despidos de más de 30 trabajadores el año pasado, una decisión que los sindicatos calificaron de práctica antisindical.
El IWGB afirma que sus miembros llevan organizándose de forma activa desde 2019 y asegura representar a una proporción significativa de la plantilla en las sedes del estudio en Edimburgo, Dundee, Lincoln, Leeds y Londres. Desde el inicio de la campaña, Rockstar ha aplicado subidas salariales inéditas y, por primera vez, incentivos económicos por las jornadas de crunch, periodos de trabajo intensivo habituales en la recta final de los grandes lanzamientos.
El sindicato negocia ahora mejoras en la transparencia retributiva, el refuerzo de los acuerdos de trabajo flexible y la reducción de esas horas extra obligatorias, una práctica por la que Rockstar ya fue criticada durante el desarrollo de Red Dead Redemption 2. Take-Two, propietaria de Rockstar, no ha respondido a la solicitud de comentarios. La vista final del tribunal laboral sobre los despidos está prevista para septiembre, poco antes del lanzamiento de GTA VI, fijado para el 19 de noviembre. La iniciativa se enmarca en la creciente ola de sindicalización en el sector del videojuego, con casos recientes en Double Fine y Raven Software.
