Los Toyota Mirai, vehículos de pila de combustible de hidrógeno, están experimentando una depreciación dramática en el mercado de segunda mano, perdiendo hasta el 65% de su valor en un año. El modelo, inicialmente lanzado en 2014 y actualizado en 2020, tenía un precio inicial superior a los $50,000, pero ahora se pueden encontrar ejemplares usados por menos de $10,000. Esta rápida depreciación refleja la lucha del hidrógeno como alternativa a los vehículos eléctricos de batería y la falta de infraestructura de hidrógeno en Estados Unidos. Actualmente, el Mirai solo está disponible para la venta en California, el único estado con una red de estaciones de repostaje de hidrógeno, y la expansión de esta infraestructura parece improbable. La complejidad de su mantenimiento, la escasez de piezas de repuesto y la falta de inversión gubernamental en infraestructura de hidrógeno contribuyen a la desconfianza de los compradores de segunda mano. Mientras que Toyota sigue considerando al Mirai como un modelo viable, su desempeño en el mercado de segunda mano indica una percepción diferente por parte de los consumidores, marcando una tendencia descendente para el hidrógeno en la industria automotriz.
