Tornados, lluvias torrenciales y vientos huracanados golpearon este fin de semana el noreste de Estados Unidos, con impactos confirmados en Atlantic Beach, en Long Island (Nueva York), y en la capital de Delaware, Dover. En Atlantic Beach, la policía local informó de la llegada del tornado, que tocó tierra y recorrió la localidad costera sin que, por el momento, se hayan registrado heridos graves, según las autoridades. En Delaware, el temporal dejó sin suministro eléctrico a numerosos hogares y provocó la caída de árboles y postes en varias zonas del estado, especialmente en la región de Dover. El Servicio Meteorológico Nacional emitió avisos de tornado y de vientos fuertes para gran parte del corredor que une el Atlántico medio con el noreste, mientras los equipos de emergencias trabajaban en la reposición del servicio eléctrico y la retirada de escombros. Las imágenes difundidas en redes sociales mostraban estructuras dañadas y vehículos afectados por la tormenta. Las autoridades pidieron a la población evitar desplazamientos innecesarios y mantenerse alejada de cables eléctricos caídos mientras continuaban las labores de evaluación de daños.
