Tony Fadell, cofundador de Nest y creador del iPhone, ha argumentado en el MIT Future Fest que la primera ola de dispositivos de inteligencia artificial falló por no resolver necesidades reales de los usuarios, sino por ser tecnología interesante para entusiastas. Fadell, quien fue consultado por empresas como Rabbit, Humane y Limitless, rechazó su ayuda, señalando que estos productos carecían de utilidad práctica para la vida cotidiana. El experto destaca que la mayoría de los consumidores no tienen experiencia previa con asistentes personales, lo que dificulta la adopción masiva. Además, Fadell advierte sobre la complejidad de generar confianza en asistentes de IA, citando la vulnerabilidad de seguridad encontrada en el asistente Muse de Meta, que obligó a su equipo a corregir problemas críticos antes del lanzamiento. Según Fadell, la privacidad y la seguridad son fundamentales para la aceptación de estos agentes. Predice que los futuros dispositivos exitosos serán de uso local (on-device) para mantener la privacidad y la ligereza, en lugar de depender exclusivamente de la nube. Aunque reconoce que Apple tiene una ventaja en hardware y confianza del usuario, señala que carece de un modelo de IA propio de clase mundial, utilizando versiones personalizadas de Gemini de Google. En cambio, empresas como Meta y OpenAI, que no cuentan con una base de dispositivos masiva como Apple, están desarrollando gadgets autónomos para acceder a sensores y datos sin depender de la conexión constante con el teléfono.
