Tokio autoriza los pantalones cortos en sus oficinas y desata un debate nacional

Fuentes: Por primera vez, Tokio permite a los hombres ir en pantalón corto a la oficina. Y eso está provocando una revolución

El Gobierno Metropolitano de Tokio autorizó en abril a sus funcionarios a acudir a la oficina con pantalones cortos durante los meses de calor, una medida con la que la gobernadora Yuriko Koike busca reducir el gasto en aire acondicionado y dar ejemplo al sector privado. La iniciativa llega tras un verano de 2025 con temperaturas récords superiores a 40 °C, bautizadas oficialmente como "kokushobi", y en un contexto de encarecimiento energético disparado por el cierre del estrecho de Ormuz, por donde transita el 90 % del petróleo que importa Japón. La propuesta bebe de la campaña "Cool Biz" lanzada en 2005 por el Ministerio de Medio Ambiente, entonces encabezado por la propia Koike, que limitó la obligatoriedad de chaqueta y corbata y fijó los termostatos en 28 °C. Aunque el gesto es voluntario, su adopción ha sido mínima: según los reporteros de The New York Times, solo 11 de los 70 hombres de una oficina visitada (el 16 %) llevaban shorts pese a registrarse 34 °C. La medida ha abierto un debate social en Japón. Parte del sector empresarial considera que ir de short a una reunión es inapropiado y recuerda que las vestimentas formales son la norma en negocios de Tailandia, Filipinas o Pakistán. Además, medios locales han rescatado el término "sune-hara" (acoso por el vello de las piernas) para alertar de que los hombres podrían enfrentarse ahora a la presión estética que tradicionalmente han padecido las mujeres. Funcionarios como Noboru Watanabe, de 53 años, reconocen que vestir shorts resulta incómodo al principio, aunque pasados los reparos reconocen sentirse más cómodos y jóvenes.