Tobias Lütke, CEO de Shopify, ha identificado un problema crítico en la adopción de la inteligencia artificial en el entorno laboral: la generación de contenido de baja calidad conocido como 'slop'. Durante una entrevista en el podcast The Knowledge Project, el fundador admitió que la presión inicial para que los empleados usaran la IA generó una cultura de 'volverse loca', donde el volumen de trabajo aumentó sin mejorar la calidad. Lütke describe este fenómeno como 'granadas de slop': correos, informes o fragmentos de código enviados sin revisión previa, que parecen profesionales pero contienen errores o contenido vacío. El objetivo no era ahorrar tiempo, sino delegar la revisión en otros compañeros, lo que resulta en un 'impuesto invisible' para la productividad.
Un estudio de BetterUp Labs y el Laboratorio de Redes Sociales de Stanford, realizado a 1.150 empleados en Estados Unidos, cuantifica este impacto. El 41% de los encuestados recibió al menos una 'granada slop' en el último mes, perdiendo en promedio 1 hora y 56 minutos revisando dicho contenido. Además, el 52,7% de los participantes afirmó haber enviado este tipo de contenido a sus colegas. El estudio estima un coste mensual de 186 dólares por empleado, lo que en una empresa de 10.000 personas se traduce en una factura anual de 9 millones de dólares. Más grave aún, el 36% de quienes recibieron estas comunicaciones expresó su deseo de evitar trabajar con esos compañeros en el futuro, percibiendo su trabajo como una mala praxis profesional y una falta de fiabilidad.
