La empresa neerlandesa TMD, especializada en sistemas de seguridad para cajeros automáticos, presenta su primer candado inteligente para bicicletas: el TMD Chain Lock, un modelo sin llave que combina un sensor de proximidad por Bluetooth, una alarma por movimiento de 100 dB y una cadena de acero endurecido envuelta en una funda ligera de fibras Dyneema y Kevlar. El dispositivo cuenta con certificación ART-2, emitida por un organismo holandés independiente, que la mayoría de aseguradoras neerlandesas exigen para cubrir bicicletas eléctricas y cargo bikes.
El candado, con un precio de 249 euros (unos 283 dólares), se desbloquea al pulsar su único botón cuando detecta el teléfono del usuario. Permite compartir la llave digital con familiares y amigos, incluye un código de emergencia de cuatro dígitos para usarlo sin móvil y se comercializa en versiones de 70, 110 y 160 centímetros. Como puntos débiles, la review destaca su elevado coste frente a alternativas analógicas como el ABUS 8900 (unos 60 euros), la ausencia de puerto USB-C —usa un conector magnético propietario— y unos pitidos de funcionamiento de 75 dB que resultan molestos. TMD anuncia una futura actualización para silenciarlos, además de un U-Lock antigolpe y un Ring Lock con GPS. La compañía defiende una autonomía de nueve meses por carga, aunque en las pruebas la batería cayó un 16 % en una semana.
