TM Roh defiende que el móvil seguirá siendo el cerebro del ecosistema en la era de la IA

Fuentes: TM Roh, co-CEO de Samsung Electronics: "El móvil seguirá siendo el dispositivo central en la era de la IA"T3clickbait, 20minutos.esT3clickbait

TM Roh, presidente y co-CEO de Samsung Electronics, ha defendido durante un encuentro con periodistas europeos celebrado tras el último Galaxy Unpacked de Londres que el teléfono móvil seguirá siendo el dispositivo central en la era de la inteligencia artificial, por encima de gafas inteligentes, anillos, relojes o cualquier otro wearable aspirante a convertirse en 'el próximo iPhone'.

Según Roh, ningún otro aparato permanece tantas horas junto al usuario ni concentra tanta información personal como el smartphone. Conexión permanente, cámaras, micrófonos, sensores de movimiento, ubicación, aplicaciones y acceso a la mayor parte de nuestra actividad digital convierten al móvil en una pieza difícil de replicar. En la visión del directivo coreano, la IA aprovechará todo ese contexto para dejar de limitarse a responder preguntas y empezar a completar tareas en nombre del usuario. 'La inteligencia artificial dejará de ser simplemente una tecnología o una función. Se convertirá en una infraestructura básica situada en el centro de todas nuestras experiencias y de nuestra vida cotidiana', afirmó.

El responsable de las divisiones Device eXperience y Mobile eXperience de Samsung describió una arquitectura de ecosistema en la que el móvil actúa como cerebro, las gafas como ojos, el reloj y el anillo como sensores del cuerpo, y los auriculares como oídos. La interacción podría repartirse entre todos ellos —voz, imagen superpuesta sobre la realidad, audio— pero alguien tendrá que recopilar la información, procesarla, coordinar los dispositivos y decidir qué servicio debe intervenir en cada momento. Para Roh, ese papel seguirá correspondiendo al smartphone, aunque su forma cambie: más fino, plegable, guardado buena parte del día en un bolsillo o con una pantalla que pierda protagonismo frente a otros interfaces.

La diferenciación de Samsung, según explicó Roh, no dependerá de tener el modelo de IA más potente, sino de comprender mejor al usuario. Para ello, la compañía apuesta por un motor de datos personales y un grafo de conocimiento que recuerde y analice las funciones y servicios que una persona utiliza en sus dispositivos Galaxy. 'En el futuro, la ventaja competitiva no dependerá tanto de lo inteligente que sea una IA, sino de lo bien que sea capaz de comprender a cada usuario', defendió.

Otra cuestión clave es la frontera con Google. Muchas de las funciones de Galaxy AI dependen de Gemini y de otros servicios del gigante de Mountain View, lo que dificulta utilizar la mera presencia de inteligencia artificial como elemento diferenciador entre fabricantes Android. Roh respondió que Galaxy AI sigue una arquitectura híbrida en dos sentidos: combina procesamiento en el dispositivo y en la nube, y mezcla tecnología propia con modelos externos. Aunque Google es su principal socio estratégico —colaboran desde 2008 y comparten equipos en Suwon, Mountain View y otras regiones—, Samsung también trabaja con Perplexity y mantiene conversaciones con otros proveedores.

En materia de privacidad, Roh insistió en que la inteligencia artificial no debe ser 'impuesta unilateralmente por el fabricante' y que los datos más sensibles deben permanecer en el propio dispositivo. Sin embargo, el directivo no concretó qué información necesita abandonar el teléfono para utilizar las herramientas más avanzadas ni dónde se sitúa exactamente la frontera entre los datos que procesa Samsung y los que reciben Google u otros socios.

El mensaje de fondo de Roh supone una toma de posición frente a quienes en la industria llevan años anunciando la muerte del smartphone como dispositivo central. Samsung, el fabricante que más teléfonos vende del mundo, apuesta por un modelo en el que el móvil no desaparece, sino que se convierte en el coordinador silencioso de un ecosistema cada vez más poblado de dispositivos inteligentes. Queda por ver si los usuarios aceptan que ese 'cerebro' siga siendo un rectángulo de cristal o si, como avanzó el propio Roh, el próximo gran salto llegue cuando la IA consiga de verdad comprender al usuario, recordar el contexto y coordinar servicios sin obligarle a pensar qué modelo, aplicación o dispositivo debe usar en cada momento.