El Ayuntamiento de Tineo ha devuelto los 3,5 millones de euros concedidos por el Instituto para la Transición Justa para la rehabilitación del poblado de Soto de la Barca, en Asturias, debido a la falta de proyectos concretos y la incumplimiento de plazos por parte de las empresas adjudicatarias. Este pueblo, conocido como el 'Chernóbil asturiano', se vació en 2020 tras el cierre de la térmica de Narcea, dejando 180 empleos destruidos y 500 vecinos originales. Aunque en 2023 se aprobó un plan para crear el primer cohousing de España, el proyecto no se ha materializado. Actualmente, solo quedan 24 vecinos censados en un lugar con 24 chalets y bloques en ruinas, donde persisten robos y vandalismo. Expertos como Rubén Domínguez, de la Universidad de Oviedo, instan a una rehabilitación integral que respete el diseño original para evitar que el patrimonio se convierta en un 'regalo envenenado'. El caso se suma a otros abandonos industriales en Asturias, como Perlora y Paicega, y refleja la complejidad de la transición energética en zonas rurales.
