Timnit Gebru, investigadora de IA y autora del libro 'Deep Unlearning', sostiene que las advertencias sobre el fin de la civilización por parte de la inteligencia artificial son una distracción de los daños reales que genera la tecnología. En una entrevista con WIRED, Gebru cuestiona la atención mediática centrada en hitos técnicos, como la resolución de un problema matemático de un millón de dólares por OpenAI, argumentando que estas victorias se publicitan para justificar valoraciones de mercado antes de las salidas a bolsa de las grandes empresas tecnológicas. La experta, conocida por su papel en la investigación de sesgos en Google, rechaza el marco de 'seguridad y alineación' y compara la narrativa de la IA descontrolada con el colapso de un puente: en lugar de culpar a la estructura, se debe investigar a los constructores y a la falta de regulación. Gebru señala que las amenazas existenciales actuales provienen de la militarización de la IA, el cambio climático y el uso de la tecnología para despidos masivos, no de la singularidad. Además, critica la falta de colaboración entre laboratorios de investigación, que ahora compiten de forma feroz. Su postura contrasta con la de otros investigadores, como un exingeniero de Anthropic que dimitió citando el riesgo de que la IA mate a la humanidad. Gebru insiste en que el debate sobre la extinción por IA, presente desde los años 40, ignora peligros tangibles como las armas biológicas o la violencia policial, y que la industria ha adoptado una mentalidad de culto que prioriza la especulación sobre la ética aplicada.
