El archipiélago de Tierra del Norte, también conocido como Sévernaya Zemliá, fue uno de los últimos grandes descubrimientos geográficos de la historia: hasta 1913 se pensaba que entre la península de Taimyr y el Polo Norte solo había mar abierto. Lo encontró la Expedición Hidrográfica Rusa al Océano Ártico (1910-1915), impulsada por el Ministerio de Marina del Imperio ruso para desarrollar una ruta marítima atlántico-pacífica que bordease Siberia.
Los expedicionarios, al llegar a aquel territorio, izaron la bandera rusa sobre lo que creyeron una isla única, bautizada entonces como «Tierra de Nicolás II» en honor al zar. En 1926, el Comité Ejecutivo Central de la URSS lo renombró como Sévernaya Zemliá. Entre 1931 y 1933, los exploradores soviéticos Nikolái Urvántsev y Gueorgui Ushakov recorrieron la zona y demostraron que no se trataba de una isla, sino de un archipiélago completo del que levantaron el primer mapa detallado.
El archipiélago está formado por cuatro islas principales —Revolución de Octubre, Bolchevique, Komsomolets y Pioneer—, con nombres vinculados a la historia del movimiento revolucionario ruso, y unas 70 islas menores. En total, ocupa unos 37.000 kilómetros cuadrados en el océano Ártico, entre el mar de Kara y el mar de Láptev, separado del continente por el estrecho de Vilkitski, cartografiado en la misma campaña de 1913.
