El 27 de mayo de 2026, Thoughtworks advirtió sobre graves riesgos de seguridad en el 'vibe coding', una metodología que permite a usuarios no técnicos, o 'ciudadanos desarrolladores', construir aplicaciones mediante herramientas de inteligencia artificial generativa. Aunque esta práctica acelera la creación de prototipos, la firma identificó que los agentes de IA tienden a priorizar la eficiencia sobre la seguridad, sugiriendo configuraciones inseguras como almacenamiento público o permisos excesivos en cuentas de servicio. Durante el escalado de un prototipo de marketing, el equipo de Thoughtworks detectó que el 25% del código generado por IA contiene vulnerabilidades confirmadas y que el 20% de las brechas empresariales actuales se atribuyen a este tipo de desarrollo. Para contrarrestar estos riesgos, la empresa recomienda implementar archivos de contexto de seguridad y herramientas de 'harness engineering' que validen el código mediante controles deterministas, asegurando que las aplicaciones cumplan con los estándares de protección de datos antes de entrar en producción.
