Tesco, el gigante británico de la distribución con 73.700 millones de libras (unos 98.700 millones de dólares) de facturación en su ejercicio fiscal 2026, está trasladando 40.000 cargas de trabajo de servidores fuera de VMware tras la adquisición de la firma por parte de Broadcom, según documentos judiciales recientes. La cadena presentó en 2024 una demanda en el Tribunal Superior del Reino Unido contra Broadcom por incumplimiento de contrato.
En enero de 2021, Tesco adquirió licencias perpetuas de vSphere Foundation y Cloud Foundation, una suscripción a Tanzu y servicios de soporte hasta 2026, con opción de prórroga de cuatro años más. Sin embargo, tras la compra de VMware por Broadcom en noviembre de 2023, la compañía se habría negado a respetar el acuerdo y habría exigido precios «excesivos e inflados» por software de virtualización ya pagado, además de condicionar el soporte a la compra de nuevas suscripciones.
En enero de 2026, Broadcom dejó de prestar soporte a los productos VMware de Tesco, que desde entonces paga a un proveedor tercero. En sus escritos, Tesco describe la conducta de Broadcom como «abusiva» y afirma haber tenido que asumir costes significativos para buscar alternativas con menor funcionalidad. Si la migración avanza «a un ritmo excepcional», la compañía estará completamente fuera de VMware, como pronto, a finales de 2027, aunque advierte de que el proceso genera riesgos operativos y comerciales importantes.
