El Wallis Annenberg Wildlife Crossing, un paso elevado para fauna que cruza la autopista US-101 en Agoura Hills, California, está a punto de finalizar sus obras. Con 64 metros de largo y 53 de ancho, la estructura, cubierta de vegetación autóctona, se presenta como el mayor paso de fauna del mundo, aunque el récord depende de la metodología de medición. El proyecto, impulsado por la filántropa Wallis Annenberg y financiado con más de 6.000 donantes, ha superado su presupuesto inicial de 92,6 millones de dólares, situándose ahora en torno a los 101,6 millones de euros debido a la inflación, los aranceles y los problemas de suministro.
La construcción ha requerido reubicar líneas eléctricas, proteger robles patrimoniales y crear pendientes que conecten con los hábitats protegidos. El objetivo principal es reconectar el hábitat fragmentado por la autopista, que separa a los pumas de las montañas de Santa Mónica. Según Seth Riley, jefe de fauna del Servicio de Parques Nacionales, el 41% de los apareamientos documentados desde 2002 ha sido entre parientes cercanos, lo que ha provocado endogamia y problemas reproductivos. Un estudio de 2016 estimaba un 99,7% de probabilidad de extinción en 50 años si la población permaneciera aislada.
El primer visitante registrado fue un coyote el 28 de octubre de 2026, seguido de pumas cerca del extremo sur. Los biólogos del NPS están instalando sensores para monitorear el estrés de los animales. El paso se abrirá oficialmente el 2 de diciembre de 2026, con el objetivo de servir como modelo mundial para la conservación urbana y reducir los atropellos.
