Una teoría de la conspiración ha ganado tracción en redes sociales tras la finalización de la Copa del Mundo 2026, sosteniendo que el futbolista brasileño Vinícius Júnior no es el mismo individuo que se le atribuye. Los defensores de esta hipótesis, que comenzó a circular en Brasil y se ha extendido a medios generalistas como Marca y Goal, argumentan que el jugador actual es un doble o clon, mientras que el auténtico Vinícius habría desaparecido o sido eliminado por actores externos.
El argumento central se basa en supuestos cambios físicos observados en las imágenes publicadas por los aficionados desde julio, incluyendo la desaparición de tatuajes en el muslo, un rostro diferente, un torso menos musculoso y un cambio en el estilo de juego. Los conspiranoicos vinculan estos cambios con la intervención de la CIA, la dinastía Rothschild o abducciones alienígenas, y aseguran que el impostor actúa únicamente para cumplir con los compromisos comerciales del verdadero jugador, citando a patrocinadores como Nike, Betnacional y Unesco como financiadores de la suplantación.
Aunque no existe evidencia factual que respalde la existencia de un doble, la viralización de estos montajes y comparaciones de fotos ha generado un debate significativo en la comunidad futbolística. La teoría ha sido citada por cuentas con miles de seguidores y ha sido reportada por medios especializados, que la presentan como un fenómeno de desinformación masiva. El artículo destaca que, si bien el aspecto físico del jugador ha evolucionado, las causas reales son desconocidas y no están relacionadas con los complejos escenarios conspirativos que circulan en plataformas digitales.
