Teléfonos retirados como plataforma de computación de bajo carbono

Fuentes: A low-carbon computing platform from your retired phones

Investigadores de la Universidad de California en San Diego, con el apoyo de Google, están desarrollando una plataforma de computación ecológica a partir de teléfonos inteligentes retirados. El proyecto extrae las placas base de dispositivos desechados y las agrupa en clústeres para su uso en la nube, con el objetivo de reducir la huella de carbono asociada a la fabricación de nuevo hardware. La universidad planea desplegar un centro de datos con 2.000 teléfonos Pixel, que proporcionará computación de bajo costo y bajas emisiones a cientos de investigadores y estudiantes.

La huella de carbono de la computación tiene dos componentes: operacional (energía durante el uso) y material (fabricación). Mientras que el primero se aborda con eficiencia energética y energías limpias, el segundo es un desafío mayor. Los teléfonos retirados a menudo conservan capacidades de cómputo funcionales; su rendimiento monohilo es comparable al de servidores modernos. Sin embargo, para su reutilización es necesario eliminar la batería y otros componentes no aptos para centros de datos, así como reemplazar el sistema operativo Android por una distribución Linux general.

Aplicaciones como la calificación de trabajos de estudiantes ya se ejecutan en instancias pequeñas de la nube; un clúster de 20 teléfonos puede soportar tasas de envío pico de una clase de más de 75 alumnos con latencias inferiores a AWS. El despliegue completo de 2.000 teléfonos se espera para otoño de 2026 y servirá como banco de pruebas para la fiabilidad del hardware de consumo en uso continuo.