Tecnología e inteligencia artificial contra el fuego: qué funciona y qué solo promete

Fuentes: El fuego pone a prueba las promesas tecnológicas y la Inteligencia Artificial

Los incendios que han afectado a España en julio de 2026 han puesto en primer plano un ecosistema tecnológico en rápida evolución que cubre todas las fases de la emergencia: evaluación del riesgo, detección, seguimiento, coordinación y extinción. El nuevo Índice de Peligro de Incendios Forestales (IPIF) de AEMET, con resolución de un kilómetro y seis categorías de peligro, combina variables meteorológicas, estado de la vegetación y humedad del suelo para identificar zonas de riesgo muy alto o extremo; AEMET aclara que no es un sistema de inteligencia artificial, sino un modelo numérico que integra múltiples fuentes de datos.

En el ámbito operativo, el Servicio de Gestión de Emergencias de Copernicus aporta cartografía rápida a partir de imágenes satelitales para orientar a los equipos de emergencia. Galicia ha desplegado, dentro del Pladiga 2026, una red de 241 cámaras de videovigilancia en 111 localizaciones, dotada con detección automática de humo mediante IA en su sistema interno de gestión, y ha presentado la aplicación ALume, que permite a la ciudadanía enviar avisos geolocalizados con imágenes y audio desde el móvil.

En Alcoy, un proyecto con LORIUT y SETRA instalado en el parque natural del Carrascal de la Font Roja mide en tiempo real temperatura, humedad, viento y precipitciones mediante sensores conectados por LoRaWAN, con el objetivo de calcular un índice de inflamabilidad de la vegetación y, más adelante, entrenar modelos predictivos con IA. Google Maps completa el cuadro con alertas de crisis que muestran incendios activos y afectaciones a rutas. El artículo concluye que el valor de estas herramientas reside en anticipar el fuego, ganar tiempo y mejorar la protección de equipos y población, aunque buena parte de las soluciones aún deben demostrar su eficacia a gran escala.