La startup Tau Robotics, con sede en San Francisco, ha lanzado un servicio de limpieza doméstica protagonizado por su robot humanoide Tau, disponible mediante lista de espera a un precio de 30 dólares por hora. Aunque los vídeos publicados en X muestran al robot trabajando en distintas estancias a velocidad real, su funcionamiento no es plenamente autónomo: un operador humano remoto y un sistema de inteligencia artificial controlan sus acciones, y los datos recogidos se utilizan para entrenar la tecnología con el fin de reducir progresivamente la intervención humana.
La política de privacidad de la compañía detalla implicaciones relevantes para el usuario. El robot graba vídeo de forma continua a través de cámaras situadas en la cabeza y las muñecas, captando estancias, objetos y personas, y esas grabaciones pueden emplearse para entrenar modelos de IA sin anonimización previa, aunque la empresa asegura que no utiliza reconocimiento facial ni crea perfiles biométricos. Los micrófonos permanecen desactivados y no existe la opción de contratar el servicio con las cámaras apagadas. Además, los vídeos y datos de telemetría se almacenan sin plazo de eliminación fijado y se borran solo si el cliente lo solicita expresamente.
El servicio se contrata por bloques mínimos de una hora, abonados por adelantado a través de Stripe, y permite limpiezas periódicas o profundas (aspirado, recogida de objetos, retirada de basura). Es obligatorio que un adulto permanezca en la vivienda durante toda la sesión. En caso de daños materiales, el usuario dispone de 48 horas para reclamar y la empresa puede reparar, sustituir o reembolsar, con un tope de 2.500 dólares por reclamación.
