La empresa canadiense Tailscale ha criticado el proyecto de ley C-22, conocido como la Ley de Acceso Legal, argumentando que su enfoque excesivo en la recolección de datos amenaza la seguridad y la privacidad. La iniciativa busca actualizar las normas de vigilancia en la era digital, pero obligaría a los proveedores a retener metadatos durante un año y a desarrollar capacidades técnicas para el acceso gubernamental. Tailscale sostiene que estas medidas contradicen las tendencias globales de privacidad y aumentan la superficie de ataque al obligar a las empresas a mantener bases de datos masivas. Aunque respalda el acceso legal específico para investigar delitos graves, la empresa advierte que la ley actualiza reglas diseñadas para infraestructuras de telecomunicaciones a servicios de software seguros, lo que podría comprometer el cifrado. Tailscale propone modificar la legislación para limitar la retención de datos y proteger la arquitectura de seguridad.
Tailscale critica la nueva ley de vigilancia de Canadá por recopilar datos
