Sátira sobre la «app moderna»: cuando el editor de código se convierte en un monstruo corporativo

Fuentes: The modern app

El diseñador y desarrollador web David Bushell publica en su blog una pieza satírica titulada «The modern app», en la que imagina (y parodia) el lanzamiento de un editor de código «de nueva generación» lastrado por todas laslacras del software actual. El artículo se presenta como una página de producto interactiva: incluye una demo que solo funciona en Chrome de escritorio, un sistema de login con un mensaje de error que exige desactivar el bloqueador de anuncios y aceptar términos junto a «9.172 socios», y una consola que escupe errores crípticos al más puro estilo Windows («Activate Windows», «Production database was dropped» o «Family photos were deleted to resolve low disk space error»). Las notas de la versión v0.419 enumeran «26 nuevos botones de purpurina» y otros «avances» delirantes, como un emulador de terminal WSL incrustado que no funciona o pulsaciones registradas en un canal de Slack equivocado.

Bajo el humor, Bushell aprovecha para lanzar una crítica dura al ecosistema del software contemporáneo. Denuncia que las aplicaciones modernas son cada vez más pesadas, llenas de Electron, repletas de pop-ups, notificaciones y funciones de IA no solicitadas, y avasalladoras con la privacidad del usuario. Reivindica una forma de trabajar más silenciosa y artesanal, en la línea de los juegos que cabían en disquetes de 32 KB, frente a la hipertrofia de funciones, los miles de issues en GitHub y la obsesión por la «colaboración» y lo «agentic». Es, en definitiva, una queja disfrazada de demo interactiva contra el «precipicio de la mierdificación» (enshittification) del software.