El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se ha comprometido a estudiar las fórmulas para atender la solicitud de la familia de Guillem Agulló, con el objetivo de que el joven valenciano, asesinado a los 18 años por la extrema derecha en Montanejos en abril de 1993, sea reconocido oficialmente como víctima del terrorismo. El compromiso se produjo durante una reunión con sus padres, Carme Salvador y Guillem Agulló, en la que también participaron la secretaria de Organización del PSOE, Rebeca Torró; la cabeza de lista socialista al Congreso por València, Pilar Bernabé; la secretaria general del PSPV y ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant; y el ministro de Hacienda, Arcadi España.
Durante el encuentro, Sánchez escuchó el testimonio de los padres, quienes llevan más de tres décadas reclamando justicia. La familia ha trasladado al Gobierno central su petición de reconocimiento, una solicitud que el Estado se ha comprometido a analizar con rigor. Guillem Agulló fue asesinado el 11 de abril de 1993 mientras disfrutaba de las vacaciones de Pascua. Fue atacado por integrantes de un grupo neonazi. La sentencia condenó por homicidio al autor material, pero no reconoció el móvil político del crimen, pese a que este había sido sostenido durante la instrucción judicial y por la Fiscalía.
La solicitud cuenta con el respaldo de más de 200 personalidades y entidades, incluyendo el Colectivo de Víctimas del Terrorismo (COVITE) y la Fundación Fernando Buesa. Los familiares reclaman que se incorporen informes periciales independientes para analizar los hechos con imparcialidad, tras las conclusiones desfavorables del Ministerio del Interior. Además, recordaron que Les Corts Valencianes ya condenaron el asesinato en 1993 y que en 2016 se crearon premios contra la xenofobia y el racismo que llevaban su nombre, suprimidos por PP y Vox en 2024.
