Pedro Sánchez llega al Comité Federal del PSOE de este sábado con el objetivo de cerrar filas en torno a su estrategia de resistencia, después de cuatro derrotas electorales —Andalucía, Castilla y León, Aragón y Extremadura— y en medio de una sucesión de causas judiciales que afectan a la formación. El máximo órgano entre congresos del partido respalda, según fuentes territoriales, la línea oficialista, aunque voces internas como el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, o la alcaldesa de Palencia, Miriam de Andrés, mantienen matices críticos.
La cita coincide con el ciclo electoral de 2027, que incluirá generales, municipales y autonómicas. Sánchez ha dejado caer que las urnas podrían adelantarse respecto al verano de 2027. Entre la dirección se debate si conviene una moción de confianza o elecciones anticipadas en otoño o entre febrero y marzo, tras la votación de los Presupuestos Generales. Informes cualitativos manejados en Ferraz siguen situando al presidente por encima de la marca PSOE en valoración.
La secretaria de Organización, Rebeca Torró, propondrá un calendario con tres ventanas voluntarias de primarias —julio, septiembre y noviembre— negociado con las federaciones. La primera votación se celebrará el 19 de julio. Además, el partido impulsará un nuevo paquete de medidas anticorrupción que reforzará las competencias de la Comisión Federal de Ética y Garantías en transparencia, buen gobierno y ética pública, tras los casos de José Luis Ábalos, Santos Cerdán y Leire Díez.
