El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció este martes la puesta en marcha de un Plan Nacional de Fertilizantes, que se desarrollará en paralelo a la estrategia europea y deberá estar listo en el primer trimestre de 2027. El objetivo declarado es reforzar la autonomía estratégica de España en un producto esencial para el campo, tras el encarecimiento derivado de la guerra en Oriente Medio, que ha elevado los precios hasta un 30% desde febrero, según el ministro de Agricultura, Luis Planas.
El plan se articula en torno a tres ejes: el impulso a la agricultura de precisión mediante drones y monitorización del suelo; la reducción de la dependencia del gas natural importado para fabricar fertilizantes; y la creación de un sistema de información de precios que permita anticipar tensiones de mercado. Sánchez enmarcó la iniciativa en el Plan de Acción Europeo sobre Fertilizantes y descartó que suponga proteccionismo.
En el plano financiero, el Ejecutivo destacó que 425.000 agricultores son beneficiarios de las ayudas para la compra de fertilizantes, por un total de 600 millones de euros, dentro de una movilización global superior a 1.100 millones para hacer frente a la crisis, cifra que el Gobierno sitúa en más del doble de la media europea. Sánchez advirtió de que por el estrecho de Ormuz circula un tercio del comercio mundial de fertilizantes y vinculó la estrategia con la soberanía alimentaria y el sostenimiento de los pueblos rurales.
