El actor Sylvester Stallone, de 80 años, ha publicado una reflexión contundente sobre el conflicto en Ucrania tras cuatro años y medio de hostilidades, describiendo la guerra como una maquinaria que genera riqueza para militares y fabricantes mientras sacrifica la vida de los soldados. En una entrevista con The New York Times, Stallone admite que su personaje Rambo representaba su propia ingenuidad bélica de los años 80, cuando defendía el uso del poder militar estadounidense para disuadir amenazas. Ahora, el actor cuestiona la glorificación romántica de la guerra, señalando que no hay honor en ella y que solo deja cicatrices y resentimientos. Esta postura contrasta con su imagen histórica de invencibilidad y fuerza, que construyó a partir de una infancia marcada por la violencia. Mientras Washington intenta reactivar negociaciones de paz entre Moscú y Kiev, la mediación estadounidense no ha logrado detener los combates, y los ataques rusos continúan causando víctimas civiles en la capital ucraniana. Stallone no ofrece una solución política, pero su revisión retrospectiva de Rambo, que pasó de ser un símbolo de fuerza a una crítica de la guerra, resuena con especial fuerza en el contexto actual del conflicto global.
