Suzy Welch, profesora de la Universidad de Nueva York, argumenta que el contrato social que vinculaba educación, trabajo y estabilidad económica ha desaparecido para la Generación Z. Según Welch, los jóvenes no muestran apatía, sino un realismo endurecido por la crisis de las promesas laborales tradicionales. El ascensor social se ha roto: las empresas recortan puestos intermedios y la inteligencia artificial amenaza empleos cualificados, mientras el coste de la vivienda y los productos básicos supera a los salarios. En España, el 58% de los jóvenes cree que no puede cubrir sus gastos básicos. Además, la ecoansiedad por el cambio climático genera incertidumbre sobre el futuro. Welch invita a los directivos a abandonar los prejuicios y a diseñar entornos laborales que ofrezcan trayectorias de progreso creíbles, ya que la Gen Z representará el 74% de la fuerza de trabajo en 2030.
