La empresa Super Micro Computer, fabricante de servidores para centros de datos de inteligencia artificial, enfrenta una crisis que está llevando a sus inversores a buscar salidas, a pesar de sus elevadas ventas. La situación se agudizó tras la reciente acusación de su cofundador, Yih-Shyan “Wally” Liaw, por presunta violación de las restricciones de exportación a China. Liaw ha dimitido y la compañía asegura estar cooperando con las autoridades, aunque el CEO, Charles Liang, no ha sido implicado.
Super Micro ha experimentado una volatilidad considerable en su cotización. La empresa, que salió a bolsa en 2007, alcanzó un máximo histórico de $118.81 en marzo de 2024, pero desde entonces ha perdido alrededor del 63% de su valor, convirtiéndose en el segundo peor rendimiento dentro del S&P 500. Anteriormente, la empresa ya había enfrentado problemas de presentación de informes financieros que la llevaron a estar en riesgo de exclusión de la bolsa Nasdaq. A pesar de la incertidumbre, algunos inversores mantienen posiciones cautelosas debido a la posición estratégica de Super Micro en el mercado de infraestructura de IA, con proyecciones de ingresos superiores a los $40 mil millones para el año fiscal 2026, lo que representa un aumento del 87% respecto al año anterior.
