Sunrun, empresa estadounidense de energía solar y almacenamiento doméstico, ha anunciado un programa piloto de "computación distribuida" que instalará nodos de cómputo en los hogares de sus clientes equipados con paneles solares y baterías de la compañía. A cambio del alojamiento del hardware, los participantes recibirán una compensación económica. La energía generada y almacenada in situ alimentará los nodos, que Sunrun agrupará en una "red de cómputo a nivel nacional" cuya capacidad venderá a compradores corporativos, como empresas de inteligencia artificial.
La iniciativa busca sortear el creciente rechazo social a los grandes centros de datos: una encuesta de Gallup publicada en mayo reveló que más del 70% de los estadounidenses se opone a la construcción de nuevos data centers en su zona, por motivos como contaminación, ruido y consumo de agua y electricidad. El modelo de Sunrun distribuye la carga en pequeñas unidades dispersas por el territorio en lugar de concentrarla en una sola instalación.
Sunrun asegura haber completado con éxito una prueba de concepto previa, aunque aún no ha detallado el rendimiento del sistema. El programa representa una diversificación hacia la infraestructura de IA para una compañía centrada hasta ahora en almacenamiento energético residencial. Los 1,1 millones de clientes de Sunrun pueden apuntarse a la lista de espera del piloto, que la empresa prevé completar en los próximos meses antes de evaluar una expansión.
