Suno lanza su modelo v6 entrenado con música licenciada en plena batalla judicial

Fuentes: Suno replaces its AI models with a new one trained on licensed music as copyright suits pile up, theverge.com, suno.com

Suno, la startup pionera en generación de música mediante inteligencia artificial, ha presentado oficialmente su nueva familia de modelos, Suno v6, en un movimiento estratégico que llega en plena escalada de litigios con la industria musical. La compañía afirma que este nuevo modelo ha sido desarrollado utilizando datos licenciados de grandes distribuidoras y sellos discográficos, incluyendo Warner Music Group, BMG y Believe, marcando un giro significativo en su relación con los derechos de autor. Según TechCrunch, Suno v6 no se entrenó con los mismos datos que las versiones anteriores, una afirmación respaldada por Jack Brody, jefe de producto de la empresa, quien declaró a The Verge que el modelo fue construido "desde cero" con un conjunto de datos nuevo que excluye la información utilizada previamente. Sin embargo, la transparencia sobre la limpieza de estos datos sigue siendo un punto de fricción, ya que The Verge señala que no está claro si el entrenamiento está completamente libre de contenido obtenido de forma dudosa, especialmente después de que Suno admitiera recientemente haber utilizado audio de YouTube para entrenar sus modelos, un hecho que ha intensificado las críticas de Sony y Universal Music Group.

El lanzamiento de v6 no es un único modelo, sino una suite de tres variantes diseñadas para diferentes necesidades creativas. La versión base, Suno v6, está disponible para usuarios de pago y se centra en la fiabilidad y el control de la salida; Suno v6 wild es una versión experimental, también de pago, orientada a la ideación y a resultados inesperados; y Suno v6 mini es una versión más rápida y ligera, disponible para todos los usuarios, aunque con resultados más simples y con más artefactos que delatan su origen artificial. Suno planea retirar sus modelos anteriores, consolidando esta nueva arquitectura como el estándar de la plataforma. Entre las novedades técnicas, destaca la capacidad de editar partes específicas de una canción mediante lenguaje natural sin necesidad de regenerar toda la pista, así como la posibilidad de usar texto, imágenes o video como referencias para crear nuevas composiciones. Además, la empresa ha anunciado planes para permitir que los usuarios remezclen canciones, siempre que los artistas opten por participar en un nuevo programa conjunto con los sellos discográficos.

A pesar de los avances técnicos, las críticas sobre la calidad artística persisten. The Verge señala que, aunque v6 ha mejorado drásticamente en la comprensión de géneros musicales como el hyperpop o el krautrock, sigue siendo incapaz de replicar las "imperfecciones naturales" de la música humana. Los intentos por generar resultados desafinados o disonantes han fallado, ya que el modelo tiende a producir una perfección armónica y rítmica artificial, ignorando a menudo las instrucciones de desorden intencional. No obstante, la empresa argumenta que estas limitaciones son parte de la naturaleza de la IA actual y que el objetivo es expandir las posibilidades creativas, no imitar la imperfección humana.

El contexto legal y financiero de este lanzamiento es complejo. Suno ha enfrentado múltiples demandas por parte de sellos y artistas, como Jason Isbell, por el uso de datos con derechos de autor. La empresa ha logrado acuerdos con Warner Music Group y BMG, pero sigue siendo demandada por Sony y Universal. Jack Brody ha enfatizado que el objetivo de v6 es crear nuevas fuentes de ingresos para los titulares de derechos y los artistas, gestionando desafíos del ecosistema como el fraude en el streaming. Según datos de PitchBook, Suno ha recaudado más de 819 millones de dólares, lo que demuestra la confianza de los inversores a pesar de las controversias. La compañía también ha introducido marcas de agua y límites de descarga para mitigar el uso indebido de su tecnología. En conclusión, Suno v6 representa un intento de la empresa por legitimarse en la industria musical mediante licencias y nuevas funcionalidades, mientras navega por un mar de litigios y cuestionamientos sobre la calidad artística de su producto. El futuro de la IA en la música dependerá de si estos modelos pueden equilibrar la innovación técnica con el respeto a los derechos de autor y la autenticidad artística.