Suno anuncia marcas de agua en canciones generadas con IA en medio de batallas legales

Fuentes: Amid legal battles, Suno says it will start watermarking songs, theverge.com, arstechnica.com

Suno, una de las plataformas líderes en generación de música con inteligencia artificial, anunció este martes una serie de medidas para marcar, rastrear y limitar la distribución de las canciones creadas con su tecnología, en un movimiento que busca ganar legitimidad en medio de una creciente presión legal y regulatoria. La compañía implementará marcas de agua invisibles en todo el audio que produzcan sus modelos, junto con sistemas de fingerprinting o huella digital acústica, con el objetivo de que plataformas de streaming y socios comerciales puedan identificar el contenido generado con IA y, opcionalmente, bloquearlo o etiquetarlo como tal.

El cofundador y CEO de Suno, Mikey Shulman, explicó en un extenso blog post los principios rectores de la compañía y los próximos pasos. Aseguró que estas herramientas están diseñadas para ser "duraderas y resistentes a la manipulación" y que no afectarán la experiencia de escucha, y señaló que la tecnología se alinea con los "estándares emergentes de la industria" para el etiquetado de contenido generado por IA, una referencia directa a los requisitos de transparencia que establece el Reglamento de Inteligencia Artificial de la Unión Europea. Suno no ha aclarado si recurrirá a una solución propia o adoptará una ya existente como SynthID de Google, que recientemente comenzó a licenciarse a otras empresas y que, según Google, ha sido utilizada para marcar el equivalente a 60.000 años de audio y más de 100.000 millones de imágenes y videos.

Además de las marcas de agua, Suno modificará su política de descargas para impedir la distribución masiva en servicios de streaming, un problema que ha generado críticas porque algunos usuarios suben canciones generadas con IA para monetizarlas fraudulentamente. La compañía también formalizó un acuerdo con Musixmatch para utilizar su sistema Sentinal de detección de derechos de autor en letras, lo que permitirá identificar posibles infracciones en las composiciones.

Las nuevas directrices comunitarias de Suno prohíben explícitamente el "audio engañoso presentado como real" y el "uso de la voz o la imagen de una persona real sin su permiso", una respuesta directa a la proliferación de imitaciones y clones vocales no autorizados.

Estas medidas llegan en un momento especialmente complicado para la empresa. Suno enfrenta múltiples demandas de grandes sellos discográficos, concretamente Universal Music Group y Sony Music Group, en un caso coordinado por la Recording Industry Association of America (RIAA). A finales de julio, un tribunal alemán dictaminó a favor de GEMA, la agencia de licenciamiento gubernamental alemana, y resolvió que Suno había infringido las normas de derechos de autor. Por separado, la plataforma fue demandada en Massachusetts por una filtración de datos ocurrida en noviembre de 2025, que según Have I Been Pwned afectó a 55 millones de usuarios y reveló que la compañía había extraído contenido de YouTube, Deezer y Genius para entrenar sus modelos.

Paradójicamente, Suno levantó 400 millones de dólares en una ronda Serie D en junio de 2026, a pesar del complicado panorama legal. La empresa ya había alcanzado un acuerdo con Warner Music Group, tras el cual se comprometió a restringir las descargas, una medida que su competidor Udio también adoptó tras un arreglo similar.

El anuncio refleja la tensión que vive la industria de la música generada por IA. Por un lado, Suno defiende que su misión es democratizar la creación musical y que no le corresponde "juzgar" el valor artístico de las piezas, sino ofrecer herramientas de transparencia. Por otro, los sellos discográficos y las entidades de gestión colectiva argumentan que estos modelos se entrenaron con obras protegidas sin autorización y que la música generada compite de forma desleal con los artistas humanos.

De cara a los próximos meses, la gran incógnita es si estas medidas serán suficientes para satisfacer a reguladores y titulares de derechos. Suno tendrá que detallar los plazos de implementación de las marcas de agua y precisar los límites concretos de su nueva política de descargas. Mientras tanto, las batallas judiciales en EE. UU. y Alemania seguirán marcando el rumbo de una industria que intenta equilibrar innovación tecnológica con protección de los derechos de autor.