Los ciudadanos suizos rechazaron este domingo por un 54,8% la iniciativa popular «No a los diez millones», impulsada por el derechista Partido Popular Suizo (SVP), que pretendía limitar la población del país a diez millones mediante restricciones a la inmigración. La participación alcanzó el 58%, una cifra elevada para unos comicios helvéticos. El rechazo fue contundente en las zonas urbanas y francófonas: el cantón de Basilea-Ciudad votó «no» en un 73,5%, mientras que Neuchâtel, Ginebra y Vaud superaron el 64%. Solo el pequeño cantón rural de Appenzell Rodas Interiores aprobó la propuesta, con un 65,9% de apoyo.
La iniciativa, eje del debate público en las últimas semanas, proponía adoptar medidas concretas si la población —actualmente de 9,1 millones, un 23% más que en 2002, cuando entró en vigor el acuerdo de libre circulación con la Unión Europea— alcanzaba los 9,5 millones antes de 2050. El Gobierno advirtió que ello habría abocado al país a poner fin a la libre circulación con la UE. Tanto el presidente del Partido Socialdemócrata, Cédric Wermuth, como la presidenta de la patronal economiesuisse, Monika Rühl, vincularon el resultado a la voluntad de preservar las relaciones bilaterales con Bruselas, principal socio comercial y fuente de mano de obra cualificada. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, celebró el desenlace en redes sociales.
En la misma jornada, los suizos aprobaron con un 52,5% una reforma que endurece el servicio civil para reducir sus admisiones anuales de unas 7.200 a 4.000 personas y reforzar el ejército, en un contexto de tensiones geopolíticas.
