Suiza celebrará un referéndum el 14 de junio para decidir si limita su población a 10 millones de habitantes para 2050, una medida impulsada por el Partido Popular Suizo (SVP), de derecha. La propuesta, que requiere la aprobación de la ciudadanía, busca restringir la inmigración, incluyendo la posible revisión de los acuerdos con la Unión Europea, de la cual Suiza no es miembro. El SVP argumenta que el crecimiento poblacional ha sobrecargado la infraestructura, aumentado los alquileres y erosionado la identidad local.
La iniciativa ha generado un intenso debate, con opositores advirtiendo sobre posibles daños a la economía suiza, dificultades para atraer trabajadores extranjeros y un deterioro en las relaciones con la UE. El gobierno suizo, aunque incluye miembros del SVP, ha recomendado rechazar la propuesta, anticipando consecuencias negativas como la posible retirada de acuerdos internacionales. La votación refleja una creciente preocupación en Europa por la inmigración, intensificada tras la crisis migratoria de 2015-2016. Actualmente, aproximadamente el 40% de los residentes suizos mayores de 15 años tienen origen migratorio, principalmente europeo. Las encuestas de opinión pública muestran un apoyo del 48% a la medida, frente a un 41% de oposición.
